El 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro y por si no se había notado, leer es una de mis más grandes pasiones por lo que quise mencionar esta celebración con una entrada en el blog. Después de darle varias vueltas al tema, decidí juntarla con mi viaje a Japón, dando como resultado un escrito sobre las librerías que llegué a visitar y todo lo que compré en mi viaje por el país del Sol Naciente.
Japón es un país que lee mucho, y no sólo libros, sino también mucho, pero mucho manga (comics japoneses). Las novelas gráficas también se hacen presentes en todas las librerías; las personas que leen el periódico son catalogadas como personas cultas; guías de videojuegos hay por montón y las revistas, bueno, hay miles y de millones de temas: de chismes, coches, viajes, comida, hentai (pornografía japonesas), música, televisión y de esas juveniles que me encanta ojear y, por qué no, comprar.
Encontrada en dannychoo.com
Como mención especial que viene de la mano con la lectura, me refiero a la escritura, los japoneses también venden cuadernos bellísimos, y con diseños espectaculares, por todos lados, pero eso ya entra en otro tema, no te lo pierdas.
Tal vez caminando por ahí no veas muchas librerías y es por dos razones, o están muy, muy escondidas ya sea porque están en pisos superiores y luego no sabes leer japonés o porque la fachada no parece de librería; o se encuentran dentro de los centros comerciales y en los transbordes del metro.
Pongámoslo fácil, si quieres revistas, manga o hentai de manera rápida y a la mano, los konbinis(tiendas de conveniencia tipo 7 eleven) son la mejor opción ¡en todas las tiendas encuentras! y siempre hay alguna cerca de los hoteles, así que, para lectura nocturna, esta opción es facilísima.
Por otro lado, debajo de #Japón (con esto me refiero al metro), existe otro mundo muy diferente al que encuentras afuera y por esta razón existen muchos kioskos (librerías) donde encontrarás #manga, #libros, revistas y novelas gráficas. Son una excelente opción para los trayectos largos en tren o en el shinkansen (tren bala) y como existe mucha variedad, te quedas viendo por horas y quieres comprar todo, ¡todo!, aunque no entiendas ni jota.
En Kyoto, en la estación de Gion, me compré unas novelas gráficas de Sumikko Gurashi, unos objetos animados que siempre se meten en problemas; en la estación del shinkansen de Kyoto compré la novela gráfica de Gudetama, el huevo huevóny en la estación de Sendai, compré unos mangas titulados Bread and Butter de Ashihara Hinako y la primera parte de la novela titulada Kimi Ni Sayonara Wo Iwanai de Takafumi Nanatsuki.
Recomiendo que siempre entren a estos lugares aunque sea para curiosear, y más si una de éstas queda de camino a tu hotel. La segunda vez que visité el país, +Vanely Ramos y yo tomábamos la línea Keiyo, proveniente de la estación de Tokyo, para llegar a nuestro hotel. Todos los días recorríamos ese transborde y siempre veíamos el mismo kiosko. Decidimos entrar casi al final de nuestro viaje, ahí encontramos algunas joyitas, pero no me compré nada porque todo ya lo había gastado. Por eso ¡mejor visita estos espacios desde el inicio!
Los centros comerciales siempre tienen una sección de libros, si entras a alguno de seguro encuentras. Existe un edificio en Shibuya llamado Tsutaya que es el paraíso, ya hablaré de este lugar porque merece una entrada para él solito.
Y si lo que quieres es manga, Akihabara es la opción, ya que ahí encontrarás edificios de diez pisos llenos de estos comics japoneses, hentai, doujinshis (mangas auto publidados) y fanzines ( mangas creados por fans basados en una historia consolidada). Ahí compré varios one shots (manga de sólo un tomo). También puedes encontrar revistas de actores y de doramas (novelas japonesas), yo me compré como diez revistas, ¡no puede ser!
Procura tener los ojos abiertos,porque no sabes qué librería se pueda atravesar en tu camino. Cuando estuvimos en Nagoya entramos a un establecimiento de manga de segunda mano y encontré los tomos de Tales of The Abyss, salí como niña pequeña con juguete nuevo.
Otras compras
Repito que los japoneses tienen muchos libros y sacan manga de lo que sea y por montón. Por ejemplo, en Harajuku está la tienda de Line (red social parecida al whats app, y en mi humilde opinión, mil veces mejor) y venden los mangas de los personajes que, por supuesto, compré. También está la tienda de Visual Kei (corriente musical caracterizada por el uso de ropa y maquillaje extravagante) y, lógicamente, compré una que otra revista de mis bandas favoritas.
En el bar de Capcom ubicado en Shinjuku, me compré el manga del videojuego Ookami. Y en los Estudios Universal compré, como buen fan, el primer libro de Harry Potter.
No quiero gastar en libros ni revistas, pero mis manos arden por tener muchas
No todo está perdido, encontrarás muchas revistas gratuitas en el metro o en los establecimientos. Algunos son de lugares turísticos o tipo catálogos extremadamente bonitos, pero también encontrarás publicaciones de artistas, cantantes y novelas japonesas. Así que no te desanimes ya que podrás encontrar muchas cositas valiosas mientras caminas por las calles de Japón.
Encontrada en una japonesaenjapon.com
¿Qué aprendo de comprar libros y revistas?
Que gastas mucho dinero, de regreso no te cabe en la maleta o te asusta el peso del equipaje pero cuando regrese al país, estoy completamente segura de que lo volveré a hacer. Está en mi sangre, el papel me llama, las ediciones me susurran, y como tengo la certeza de que ahora sí visitaré Jimbocho, la calle de los libros, tendré que llevar una maleta extra para meter todo lo que compre ahí o dejaré mi ropa en Japón, total ¿quién necesita vestirse cuando puede tener libros, manga y revistas?
La pregunta que se hace aquel que llega a #Japón y con mayor razón si te vas de mochilazo, como lo hice yo en dos ocasiones, es: "¿Qué demonios tengo qué hacer cuando pise el país Nipón?" Es una pregunta normal y está bien, porque llegar a un lugar en el que no hablan tu idioma, no conoces a nadie, el inglés no te sirve de mucho y, por si fuera poco, es tu primera vez (como me sucedió a mí) en atravesar al otro lado del charco, que viajas al extranjero, utilizas un pasaporte y estás dieciséis horas sentado en un avión; lo lógico es, que al momento de aterrizar y la voz del piloto anuncia en inglés, en japonés o si vas por Aeromexico, en español: "Bienvenidos a Japón, la hora local es tal", sientas que estás al borde del desmayo por un viaje tan largo, la adrenalina te suba desde los dedos pequeños de los pies hasta la raíz del cabello y las dudas y el "miedito" entren a tu piel al no saber ¡qué demonios hacer!
No entres en pánico, las cosas no son tan difíciles si llevas un orden y una preparación previa a llegar al país, pero vamos por pasos, hay que disfrutar de estas sensaciones, de cada uno de los que te abrazan el alma, porque son pocas las veces en que todos ellos te visitan al mismo tiempo: miedo, alegría, adrenalina, terror, duda, pasión y júbilo.
La aduana no es tan mala
Después de que estiras las piernas y agradeces infinitamente poder caminar y librarte del asiento del avión te encuentras con mensajes de bienvenida y adornos japoneses que te hacen sentir que realmente has llegado al país (aunque todavía no lo creas). Todo es hermoso y bello. Te dan ganas de ir al baño y te asustas al ver tu silueta adormilada, con los cabellos revueltos, pero eso sí, feliz. Tomas un carrito y avientas todo: la mochila, las chamarras y disfrutas de tu caminar hasta que llegas a la aduana.
Sinceramente, el miedo se hace presente porque al llenar tus papeles se te olvida el inglés o hasta el español, ¡imagínate el japonés! pero no es difícil. Lo único que debes de responder es:
*Tu nombre
*Los días estarás en el país y la razón de tu visita
*Los lugares que recorrerás
*El dinero en efectivo que traes contigo
*Dirección del hotel en el que te quedarás.
Después te toman una fotografía, tu huella digital y cuando cruzas la puerta que está detrás de la persona del mostrador, eres feliz de nuevo.
Pero otro problema de acecha cuando vas a recoger tu maleta y debes llenar otra papeleta. Recomiendo que todos esos papeles los llenes tú y con tu letra porque, la primera vez que fui, la amiga con la que iba no llenó sus hojas, lo hizo su novio asiático, en una hoja dirigida a coreanos, por lo que, cuando revisaron a mi amiga, vieron que era mexicana y la detuvieron por más tiempo, incluso le quitaron los zapatos, para checar todo, así que, aunque tengan dudas hagan todo el papeleo ustedes mismos, no sirve asustarse por nada.
La segunda ocasión que fui a Japón fue muy agradable, ya que conocimos en el aeropuerto a una japonesa que trabaja ahí y hablaba español. Nos ayudó muy amablemente a llenar los papeles y ver que las hojas no tienen dientes y que las personas de ahí no nos van a comer. Un consejo es siempre ser sincero, en el aeropuerto hablan inglés, muy feo o gracioso, ¡pero lo hablan! y te ayudan con las dudas. Tal vez sean muy serios al momento de hacer las preguntas o de poner orden en las filas, pero pregunta sin miedo, ten confianza en ti y muestra sinceridad, así las cosas no serán tan catastróficas como las piensas.
La revisión de las maletas es rápida. Te hacen abrirla, toda, completita; luego, cerrarla es un dilema, pero son amables. Este protocolo es antes de salir y los chicos te preguntan el motivo de tu viaje al país y qué lugares visitarás, supongo que lo hacen para darte la bienvenida y te sientas en confianza ya que este paso asusta un poco. Así que, cuando tienes tu maleta, tu pasaporte sano y salvo y sales del aeropuerto, eres feliz otra vez.
¿Cómo le hago para el cambio de divisas?
Un consejo importante es que hagas el cambio de tu moneda a dólares en el aeropuerto de tu país ya
que sólo aceptan moneda americana, canadiense, francesa,
inglesa y creo (no recuerdo muy bien) euros; además de china o coreana, pero pesos mexicanos no, así que lleva tus dólares. La casa de cambio la encontrarás del lado izquierdo de la salida de revisión de maletas.
Tienes que volver a llenar otra papeleta, esta vez es para anotar qué cantidad de dólares quieres cambiar a yenes, así que, ¡cuéntale bien! Este momento será tu primera experiencia sobre dinero japonés y la forma en que lo manejan. Ellos no lo reciben con sus manos, te ponen una bandeja de plástico, sucia y gastada, con piquitos (no sé para qué) en la que dejas la papeleta y el dinero a cambiar. Ellos hacen la conversión, te muestran la cantidad que te van a regresar y lo meten dentro de un sobre para que no se te pierda nada o se te caigan los billetes.
Recuerdo que la primera vez que fui llevaba unos cuántos míseros dólares en mano y cuando me dieron los yenes me sentí millonaria porque eran muchos y tan lindos, tan bien cuidados. Voy a tener un post especial sobre el dinero, así que no se vayan de mi blog.
Después de eso, disfrutas un poco del aeropuerto, de los carteles que tienen actores y actrices japoneses que conoces, de todos los letreros, de los trabajadores y de los anuncios en el idioma local y en inglés. Todo esto te hacen decir una vez más: ¡estoy en Japón! aunque no te lo creas.
En mi segundo viaje, +ayanamihitomi
y yo rentamos por internet un aparatito para tener WiFi en toda nuestra
estadía en Japón (tema del que hablaré en otra ocasión) y en el correo que
le enviaron le dieron las instrucciones para recoger dicho aparato. Ahí estabamos las dos con tres maletas, mochilas y cara de sueño recorriendo todo el bendito aeropuerto porque
no encontrábamos el lugar. Lo gracioso fue cuando le preguntamos a un
policía y: ¡él tampoco sabía! Aunque no lo crean los japoneses
así son, viven ahí y no saben algunas cosas (ya hablaré de eso en su
momento). Perdimos mucho tiempo hasta que decidí ver un mapa y (casi me fui de espalda) cuando me di cuenta de que "la oficina de correos" estaba ni más ni
menos que a la vuelta de donde estábamos (para mayor referencia, la
teníamos enfrente) y el policia ¡ni en cuenta!...total, le agradecimos y
recogimos nuestro aparato. Puedo mencionar que las oficinas de correos son muy lindas en el país, tienen todos sus paquetes bien ordenados, sus sellos con kanjis (caracteres japoneses) imposibles de leer , estampillas bellísimas y
buzones rojos.
Cuando nos fuimos del local y estábamos felices con nuestras maletas, con aparato de wifi, con pasaporte, con yenes y con las mil y un
revistas que están por todo el aeropuerto con temas de bienvenido, visita tal lugar, qué ver en
Japón y demás; llega la siguiente pregunta:
¿Cómo recojo mi J-Pass?
Primero que nada, mencionaré que el JPass es un pase para extranjeros que te permite viajar en las líneas del tren o del tren bala de la compañía JR de Japón. Voy a hacer una entrada exclusiva en este blog sobre el #JPass, pero recogerlo no es tan difícil como puedes imaginarte.
Lo primero que debes hacer es bajar, bajar y bajar las escaleras hasta donde está el tren. Los letreros están en japonés, en romaji (caracteres romanos, en otras palabras, nuestro abecedario), en coreano, chino y en inglés por lo que no te perderás, tú sólo sigue los letreros que tengan escrito Japan Rail Pass, JR East Pass o Nex, pero repito, está hasta abajo del aeropuerto.
Por ahí verás, en un letrero rojo y con letras enormes "JR EAST Travel Service Center", ten siempre a la mano el correo de confirmación impreso y entra a que te den tu pase con el que podrás ir y salir a tu antojo de las líneas JR. Las chicas que ahí trabajan también hablan inglés y te ayudan a saber cómo llegar a tu destino. Yo he ido a Tokyo inmediatamente después de llegar a Narita, así que en esta entrada les ayudaré a llegar a Tokyo.
Entonces: sales con tu maleta, con tu pasaporte, tus revistas, tu WiFi, tus yenes, tu J-Pass, y ahora...
¿Cómo me voy a Tokyo?
Como dije, las chicas del J-Pass te ayudan a ir al destino que les digas pero recuerdo muy bien que la primera vez que fui estaba aterrada porque no sabía cómo ir a #Tokyo. Le pregunté a una familia japonesa que estaba a mi lado en el avión y no supieron cómo responderme (vuelvo a lo mismo, viven ahí y no saben nada de su propio país). El miedo me invadió porque, aunque había investigado, todo se me hacía complicado eimposible, creía que me iba a quedar llorando en una esquinita hasta que me rescatara alguien, pero ¡no!, recuerden que las cosas no son terroríficas como luego las pensamos.
Cuando terminas de recoger tu pase la chica te otorga un boleto cuadrado, grande, de color verde y en japonés para ir a Tokyo. Éste te dice qué tren tomar, en qué anden y a qué hora, por lo que debes revisarlo muy bien y no equivocarte, escribiré un tema sobre boletos en Japón aquí en el blog, pero te dejo una imagen y una explicación para que no te pierdas y lo entiendas mejor:
0.- Tu boloeto es con asientos reservados, hay una posibilidad de abordar los trenes sin reservar boleto pero eso lo explicaré en el tema de los boletos en general.
1.- Lugar donde abordas el tren (Aeropuerto de Narita Terminal 1) y el lugar de tu destino (Tokyo)
2.- La fecha en que ese boleto es válido
3.- La hora de abordaje (19:12, sí, así de precisos) y la hora de llegada (20:13)
4.- El tipo de tren al que te subirás ( Narita Express, Nex) y el anden o número de tren (48)
5.- El vagón donde te debes de subir (1) y el asiento que te toca (9B)
Frente al local del JR Service sale el tren de la JR llamado Nex (Narita Express), así que sólo debes caminar y buscar tu andén, esperar y comenzar tu viaje por Japón.
Aproximadamente es una hora y media de #Narita a Tokyo por lo que acomoda tu equipaje en los lugares asignados, ponte cómodo y disfruta del camino. Los asientos son muy cómodos y el anden es muy ancho, tiene mucho espacio para que puedas acomodarte libremente y no sufrir como en los mini asientos del avión. Puedes admirar el paisaje (si vas de día), comenzar a escribir o a grabar tu experiencia, leer las revistas que te llevaste, tomar fotos o comer algo que hayas comprado en el aeropuerto como panecitos, botana o jugos. El paisaje es muy, muy bello. Pasas por pueblos típicos japoneses con sus casas y sus caminos verdes, ves arrozales por aquí y por allá y reconoces los edificios que, si has estado inmerso en su cultura, detectarás de inmediato. Es un paseo profundo ya que, al ser tu primera experiencia afuera de las paredes del aeropuerto, disfrutas mucho de todo lo que hay a tu alrededor, de la bienvenida que te da Japón con todas esas vistas.
No te preocupes si sientes que te vas a pasar de estación, la grabación del tren te habla en japonés y en inglés para que no tengas problemas y viajes tranquilamente. La verdad es que todo el conjunto de esto hace que sientas que estás en Japón aunque: ¡Aún no te lo creas!
Cuando llegas a la estación de Tokyo no se te olviden tus maletas y ahora sí, comienza otra divertida travesía.
¿Cómo llego a mi hotel?
Claramente, de manera previa, debes investigar dónde se encuentra tu hotel y cómo llegar ( hablaré sobre hoteles en Japón) y, aunque es tu primera vez en el país #Nipon, no te preocupes, los letreros están en inglés o romaji por lo que no te pierdes, sólo debes aprender a seguirlos. La estación de Tokyo es muy grande, ¡enorme!Tienes que tener especial cuidado al ver las pantallas de los trenes: el ánden que vas a tomar, la dirección y sobre todo si es rapid express o super express. Esto también lo detallaré a fondo en otra entrada de este blog pero es importante que te subas al rapid ya que si, por error, te subes al super express o algún otro, podras correr el riesgo de que te pases de estación. ¿Por qué? porque estos trenes son más veloces y por lo tanto no hacen parada en todas las estaciones. Te podrá pasar como a mí cuando vi cómo me alejaba hacia el más allá y me quedé sin poder hacer nada para bajarme.
Como es el primer día nos pasamos tomando fotos por todos lados y a todo lo que vemos, pero no te distraigas tanto, el metro en Japón no es difícil si pones atención y sigues los letreros.
Es muy gracioso, divertido y estresante caminar entre multitudes sin saber a dónde te diriges con todas las maletas, pero es agradable comenzar a ver los pasillos, las tiendas y todo el mundo que existe debajo de la ciudad. Quieres pararte en cada tienda, comprar todo lo que venden, visitar cada restaurante. Ves a tanto japonés y cosas tan lindas en venta, galletas, libros y manga; carteles publicitarios con tus actores favoritos o de los #doramas (novelas asiáticas) en emisión, pero como recomendación, no te detengas. Sigue tu camino hasta llegar al hotel, es muy incómodo para ti y para los usuarios estar parándote a cada rato con todo el equipaje, por lo que, evita molestias y cuando llegues a tu destino, ya podrás comenzar con tu itinerario.
Sé bien que todo es nuevo, bello, desconocido y quieres gritar ¡estoy en Japón! y lo estás: ¡Créelo! ¡Disfrútalo! Ríe si vas con amigos o contigo mismo al caminar por esos pasillos que no conocías, al chocar con las maletas tuyas y de los demás transeuntes, al no saber qué dirección tomar mientras caminas al lugar que te alojará durante algunos días o semanas en ese país que tanto te gusta.
La primera vez que fui llegué temprano, como a las diez de la mañana yo ya estaba en Tokyo y a las once en el hotel. Tuvimos que esperar unas horas para que nos hicieran el check in (registro de entrada en el hotel), pero los trabajadores muy amablemente se quedaron con las maletas para que nosotros pudiéramos salir a dar una vuelta. Recomiendo que cheques alrededor del hotel, qué hay, qué tiendas, restaurantes; establecimientos como farmacias, estación de policía u oficina de correos. Es muy importante ubicar la zona. Es lo que hicimos antes de entrar a nuestra habitación.
Después de instalarte, checar que todo esté en orden y prender la televisión (porque, oye, eso es lo primero que haces cuando llegas al hotel)para ver los programas que se están emitiendo en ese momento y grites, rías o te emociones con lo que estás viendo, aconsejo que visites lugares cercanos. No quieras visitar Tokyo el día que llegas porque es muy cansado, aún no sabes cómo moverte y apenas te estás familiarizando con el país, su transporte, la gente, el idioma y por supuesto con el JetLag (el cambio de horario mortal que tendrá una entrada especial). Da una vuelta por ahí mismo o por estaciones cercanas que no ameriten alejarte mucho de tu hotel por si necesitas algo inmediatamente.
La primera vez, nos hospedamos en un hotel en #Kanda llamado MyStays, esto nos benefició bastante porque quedaban cerca de lugares turísticos como Harajuku, Shibuya o Akihabara.
La segunda vez, llegamos como a las once de la noche al hotel y nos tardamos mucho por cierto accidente con la ventana de la habitación, toma nota para que no te pase lo mismo: sé que llegar a Japón es muy emocionante, que te quieres comer al país entero y que si frente a tu hotel hay un canal, como aquellos famosos, deseas verlo con toda tu alma, es normal, pero si no conoces los mecanismos de apertura y cerradura de las ventanas ¡No te emociones! Porque luego no podrás cerrarla.
Esto le pasó a Vanely, que entre su éxtasis y su cansancio, ya no pudo cerrarla y hacía mucho frío, porque fuimos en invierno. Total, ni siquiera el chico que trabajaba ahí podía cerrarla (otro ejemplo más de que los japoneses no saben ciertas cosas de su país) y ¡casi nos cambian de habitación! Traten de no dar pena ajena el primer día, pueden hacerlo después (total, tienen muchos días por delante). Así que no se emocionen con el baño, con la luz, con los elevadores, con la tina porque da mucha vergüenza hacer el ridículo el día de tu llegada, aunque eso sí, la experiencia y las risas que no faltan quedan para siempre.
Después de la vergüenza decidimos salir a comer. Ya era noche por lo que no podíamos ubicar la zona pero normalmente hay algún konbini (tienda de conveniencia como Lawson, FamilyMart o 7 Eleven) cerca para que compres lo que quieras.
Nosotras fuimos a un restaurante cerca que abre las veinticuatro horas, #Sukiya se llama. Una delicia y mucha risas en ese restaurante, pero comer después de mucha adrenalina te ayuda a que no te desmayes. No te olvides de comer porque con la emoción ni caso le hacemos al hambre.
El llegar a un lugar nuevo siempre es todo un show. No tengas miedo, no es difícil. Aquí te aporté pequeños tips junto con experiencia personal, pero si tienes dudas con gusto las responderé vía facebook o en los comentarios debajo de esta entrada, ya que, viajar a Japón, es toda una aventura.
En conclusión:
*No temas a la aduana, no muerde. Tranquilízate, piensa y si tienes dudas, no tengas miedo de preguntar.
*Llena tú mismo tus papeles para asegurarte de que todo esté en orden.
*De Narita a Tokyo es muy fácil, en la parte de abajo del aeropuerto están los trenes que te llevan sin problema.
*Recoge tu J-Pass que está frente a la salida de los trenes. Tiene un letrero enorme, no hay por qué perderse. No se te olvide imprimir tu correo de confirmación.
*Revisa bien tu boleto para conocer la hora, el andén y el tren que debes tomar para ir a Tokyo.
*La estación de Tokyo es muy grande, sigue las señales y no te detengas de más hasta que llegues a tu hotel.
*Revisa los alrededores y conoce la zona en donde te hospedas.
*No te emociones mucho con el baño, las ventanas o las puertas, no vaya a ser que lo rompas o no sepas cómo arreglarlo.
*Si llegas a buena hora recorre lugares cercanos al hotel y familiarízate con el transporte.
*Toma muchas fotos pero no te distraigas, recuerda que aún no conoces el país por lo que distraerte puede perderte.
*Diviértete, goza, disfruta de esa nueva experiencia, todo lo que hagas será un bello recuerdo para el resto de tu vida.
La verdad es que cada quién hace su propia aventura cuando llega a Japón yes muy divertido conocer las experiencias de cada persona que ha ido. Hacer locuras en el país es increíble y tratar de resolverlas aún más, yo pasé por muchas que les contaré en su debido tiempo en este blog. Espero que se diviertan mientras leen mis ocurrencias y no se aburran con tantas letras. Por ahora los dejo y si ustedes han visitado el país, platíquenme qué tal les fue su primer día, los leeré con gusto.
Los que me han leído con anterioridad, incluso en la presentación de este blog, sabrán que he visitado #Japón en dos ocasiones y en este post quiero hacer un tipo de "introducción" porque, hace exactamente un año atrás, en el 2016, yo iba sentadita, por segunda ocasión, en el avión que me llevaría al país del sol naciente, sólo que esa vez iba junto a mi amiga @ayanamihitomi en la búsqueda de cumplir un sueño sin saber que las aventuras y las tonterías saldrían como pan caliente y servidas en bandeja de plata.
Aún no sé qué énfasis llevarán las entradas que haga sobre mi viaje: quiero hacerlas tipo diario, explicando lo que viví día tras día en el país, la experiencia, las risas y las metidas de pata; los sentimientos, la emoción, la belleza y la nostalgia que me invade cada vez que recuerdo mis vivencias en un país tan lejano y tan cercano a mí. También quiero hacer un tipo guía de lo que se debe saber antes de viajar, durante y después, de lo que se debe y no se debe hacer en Japón, relatar los lugares que visitamos y, si es que me acuerdo, explicar el cómo fue que llegamos.
Quiero escribir sobre lo bueno y lo malo del país, algunas recomendaciones y tal vez hasta Vanely haga alguna que otra intervención para enriquecer la aventura, ya verán que las cosas que hicimos y deshicimos serán del agrado y vergüenza de cada persona que lo lea.
Tal vez haga una mezcla de todo eso o hasta más, aún no lo sé, lo único que puedo decirles, por ahora, es que conocerán Japón a través de las palabras de alguien que ama el país, que ha estudiado sobre él y que cuando lo pisó por primera vez se sentía como en casa, como si hubiera regresado a un lugar que no visitaba por mucho, mucho tiempo.